Monday, July 27, 2009

Peter Pan

Peter Pan, el niño que nunca creció, este personaje ha perdurado más de un siglo desde su creación en 1904 por James Matthew Barrie para una obra musical.
De acuerdo al cuento de Barrie, Peter es representado como un pequeño niño que se rehúsa a crecer y que habita, junto a un grupo conformado por niños con el mismo rango de edad que él, y que son llamados Niños Perdidos,
el país de Nunca Jamás, una isla donde conviven tanto piratas como hadas y sirenas, y en donde Pan vive numerosas aventuras fantásticas durante toda la eternidad.

Tanto en la novela como en la obra teatral, Peter invita a la niña Wendy Darling al
País de Nunca Jamás para que sea la madre de su pandilla de "los niños perdidos". Sus hermanos John y Michael también la acompañan en su mágica aventura.
A lo largo de la historia se presentan diversas y numerosas anécdotas fabulosas, entre ellas cuando el
hada Campanilla casi muere al ingerir un veneno, y una confrontación con el enemigo directo de Peter, el pirata Capitán Garfio.
Al final, Wendy decide que su verdadero espacio para vivir se encuentra en su hogar al lado de sus padres y por ello lleva a sus hermanos de regreso a
Londres, mientras que Peter Pan se queda en Nunca Jamás, prometiendo a su compañera de juegos volver repetidamente a visitarla.

Sunday, July 26, 2009

"Alicia en el país de las maravillas" según Tim Burton



Se estrenará el 5 de Marzo del 2010. Disney ya ha divulgado el primer trailer de esta nueva adaptación del clásico de Lewis Carroll, dirigida por Tim Burton. El filme está siendo realizado en 3D y promete ser uno de los grandes éxitos del próximo año.




La película no es una representación de ninguno de los 2 libros de Lewis Carroll, es más como una tercera parte, ya que trata sobre las nuevas aventuras de Alicia, de 17 años, 10 años después del primer libro.
Una vez más Alicia no recuerda nada sobre sus anteriores aventuras en el País de la Maravillas.



El reparto de la versión cinematográfica del clásico de Lewis Carroll está encabezado por la joven actriz Mia Wasikowska, a la que acompañan Johnny Depp como Mad Hatter, Anne Hathaway como la Reina Blanca, Helena Bonham-Carter como la Reina Roja, Christopher Lee como el Jabberwocky, Stephen Fry será el Gato






Saturday, July 25, 2009

Lewis Carroll

Lewis Carroll es el seudónimo por el que es conocido en la historia de la literatura Charles Lutwidge Dodgson. Nació en Daresbury, Cheshire, Inglaterra, 27 de enero de 1832 y murió en Guildford, Surrey, Inglaterra, 14 de enero de 1898
Los cuentos de Alicia, que han hecho célebre el nombre de Lewis Carroll en todo el mundo y han sido traducidos a numerosas lenguas, fueron escritos originalmente en 1862 para Alice Liddell, hija de Henry George Liddell, deán de Christ Church. Tras su publicación, los relatos, ilustrados por el dibujante inglés sir John Tenniel, se hicieron famosos de inmediato como libros infantiles. En una época de implacable didacticismo de los libros infantiles, Alicia fue el primer personaje de la literatura infantil que entrevió la hipocresía y la presuntuosidad didáctica del mundo de los adultos. El atractivo de estos relatos para los mayores reside en la ingeniosa mezcla de fantasía y realidad, suave sátira, absurdidad y lógica. Los nombres y las expresiones de los personajes la Liebre de Marzo, El sombrerero, El gato de Cheshire o la Reina de Corazones han entrado a formar parte de personajes clásicos de la literatura. Sus dos grandes obras fueron:

Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas

A través del espejo y lo que Alicia encontró allí


El Gato de Cheshire, o Gato Rison, esta inspirado en los gordos gatos que Vivian en su ciudad natal, Cheshire.

Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas
Todo comienza cuando Alicia (la niña) se encuentra sentada en un árbol al aire libre aburrida junto a su hermana. La hermana leía un libro “sin ilustraciones ni diálogos”, lo que hace que Alicia divague por el tedio.

Repentinamente, aparece junto a ella un conejo blanco vestido con chaqueta y chaleco; que corre murmurando que llega tarde, mirando su reloj de bolsillo. Alicia se interesa por él y decide seguirlo e incluso entrar a su madriguera. La madriguera resulta ser un túnel horizontal más profundo que lo esperado, y así llega al País de las Maravillas.



A través del espejo y lo que Alicia encontró allí
La historia de este cuento ocurre 6 meses después de Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas.

Es la secuela de Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, Muchas cosas de las que acontecen en el libro parecen, metafóricamente, reflejadas en un espejo.


Mientras Alicia está meditando sobre cómo debe de ser el mundo al otro lado del espejo, se sorprende al comprobar que puede pasar a través de él y descubrir de primera mano lo que ahí ocurre.
Encuentra un libro de poesía invertida, Jabberwocky, el cual sólo puede leer reflejándolo en un espejo. Cuando sale de la casa entra en un jardín en el que las flores hablan y la confunden con otra flor. Ahí conoce a la Reina Roja, quien le ofrece a Alicia convertirse en reina si consigue llegar a la octava casilla en una partida de ajedrez. Esto nos hace rápidamente entender que Alicia es un peón, en concreto el peón de la reina blanca. Su primer movimiento será coger un tren hasta la cuarta fila (se mueve dos casillas, movimiento completamente legal dado que es su primer movimiento).
Alicia llega a la octava casilla y se convierte en Reina, y capturando a la Reina Roja pone al Rey Rojo en jaque mate. Entonces se despierta y descubrimos que, como en el primer cuento, todo ha sido un sueño.

Friday, July 24, 2009

Hans Christian Andersen

No solo los hermanos Grimm se dedicaron a los cuentos para niños, otro cuentista famoso es Hans Christian Andersen (1805-1875), fue un autor danés nacido el 2 de abril de 1805 en Dinamarca, al norte de Europa y uno de los escritores de cuentos de hadas para niños más conocidos.
Nació en Odense y vivió una infancia de pobreza y abandono, criado en el taller de zapatero del padre. A los 14 años se fugó a Copenhague. Trabajó para Jonas Collin, director del Teatro Real, quien le pagó sus estudios. Aunque desde 1822 publicó poesía y obras de teatro, su primer éxito fue Un paseo desde el canal de Holmen a la punta Este de la isla de Amager en los años 1828. Su primera novela, El improvisador, o Vida en Italia (1835), fue bien recibida por la crítica. Viajó por Europa, Asia y África y escribió muchas obras de teatro, novelas y libros de viaje.Un día de 1844 escribió: “Hace veinticinco años llegué con mi atadito de ropa a Copenhague, un muchacho desconocido y pobre: y hoy tomé chocolate con la Reina.”Pero son sus más de 150 cuentos infantiles los que lo han llevado a ser reconocido como uno de los grandes autores de la literatura mundial. Él usó un estilo para un lector infantil, con un lenguaje cotidiano y la expresión de los sentimientos e ideas del público infantil. Entre sus más famosos cuentos se encuentran:


El patito feo, El traje nuevo del emperador, La reina de las nieves, Las zapatillas rojas, El soldadito de plomo, El ruiseñor, El sastrecillo valiente y La sirenita.


Hans Christian Andersen, La Sirenita
En el fondo del más azul de los océanos había un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba blanca. Vivía en esta espléndida mansión de coral multicolor y de conchas preciosas, junto a sus hijas, cinco bellísimas sirenas. La Sirenita, la más joven, además de ser la más bella poseía una voz maravillosa; cuando cantaba acompañándose con el arpa, los peces acudían de todas partes para escucharla, las conchas se abrían, mostrando sus perlas, y las medusas al oírla dejaban de flotar. La pequeña sirena casi siempre estaba cantando, y cada vez que lo hacía levantaba la vista buscando la débil luz del sol, que a duras penas se filtraba a través de las aguas profundas.-¡Oh! ¡Cuánto me gustaría salir a la superficie para ver por fin el cielo que todos dicen que es tan bonito, y escuchar la voz de los hombres y oler el perfume de las flores!-Todavía eres demasiado joven -respondió la abuela-. Dentro de unos años, cuando tengas quince, el rey te dará permiso para subir a la superficie, como a tus hermanas.La Sirenita soñaba con el mundo de los hombres, el cual conocía a través de los relatos de sus hermanas, a quienes interrogaba durante horas para satisfacer su inagotable curiosidad cada vez que volvían de la superficie. En este tiempo, mientras esperaba salir a la superficie para conocer el universo ignorado, se ocupaba de su maravilloso jardín adornado con flores marítimas. Los caballitos de mar le hacían compañía y los delfines se le acercaban para jugar con ella; únicamente las estrellas de mar, quisquillosas, no respondían a su llamada. Por fin llegó el cumpleaños tan esperado y, durante toda la noche precedente, no consiguió dormir. A la mañana siguiente el padre la llamó y, al acariciarle sus largos y rubios cabellos, vio esculpida en su hombro una hermosísima flor.-¡Bien, ya puedes salir a respirar el aire y ver el cielo! ¡Pero recuerda que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo podemos admirarlo! Somos hijos del mar y no tenemos alma como los hombres. Sé prudente y no te acerques a ellos. ¡Sólo te traerían desgracias!Apenas su padre terminó de hablar, La Sirenita le di un beso y se dirigió hacia la superficie, deslizándose ligera. Se sentía tan veloz que ni siquiera los peces conseguían alcanzarla. De repente emergió del agua. ¡Qué fascinante! Veía por primera vez el cielo azul y las primeras estrellas centelleantes al anochecer. El sol, que ya se había puesto en el horizonte, había dejado sobre las olas un reflejo dorado que se diluía lentamente. Las gaviotas revoloteaban por encima de La Sirenita y dejaban oír sus alegres graznidos de bienvenida. -¡Qué hermoso es todo! -exclamó feliz, dando palmadas. Pero su asombro y admiración aumentaron todavía: una nave se acercaba despacio al escollo donde estaba La Sirenita. Los marinos echaron el ancla, y la nave, así amarrada, se balanceó sobre la superficie del mar en calma. La Sirenita escuchaba sus voces y comentarios. “¡Cómo me gustaría hablar con ellos!", pensó. Pero al decirlo, miró su larga cola cimbreante, que tenía en lugar de piernas, y se sintió acongojada: “¡Jamás seré como ellos!”A bordo parecía que todos estuviesen poseídos por una extraña animación y, al cabo de poco, la noche se llenó de vítores: “¡Viva nuestro capitán! ¡Vivan sus veinte años!” La pequeña sirena, atónita y extasiada, había descubierto mientras tanto al joven al que iba dirigido todo aquel alborozo. Alto, moreno, de porte real, sonreía feliz. La Sirenita no podía dejar de mirarlo y una extraña sensación de alegría y sufrimiento al mismo tiempo, que nunca había sentido con anterioridad, le oprimió el corazón. La fiesta seguía a bordo, pero el mar se encrespaba cada vez más. La Sirenita se dio cuenta en seguida del peligro que corrían aquellos hombres: un viento helado y repentino agitó las olas, el cielo entintado de negro se desgarró con relámpagos amenazantes y una terrible borrasca sorprendió a la nave desprevenida. -¡Cuidado! ¡El mar...! -en vano la Sirenita gritó y gritó.Pero sus gritos, silenciados por el rumor del viento, no fueron oídos, y las olas, cada vez más altas, sacudieron con fuerza la nave. Después, bajo los gritos desesperados de los marineros, la arboladura y las velas se abatieron sobre cubierta, y con un siniestro fragor el barco se hundió. La Sirenita, que momentos antes había visto cómo el joven capitán caía al mar, se puso a nadar para socorrerlo. Lo buscó inútilmente durante mucho rato entre las olas gigantescas. Había casi renunciado, cuando de improviso, milagrosamente, lo vio sobre la cresta blanca de una ola cercana y, de golpe, lo tuvo en sus brazos. El joven estaba inconsciente, mientras la Sirenita, nadando con todas sus fuerzas, lo sostenía para rescatarlo de una muerte segura. Lo sostuvo hasta que la tempestad amainó. Al alba, que despuntaba sobre un mar todavía lívido, la Sirenita se sintió feliz al acercarse a tierra y poder depositar el cuerpo del joven sobre la arena de la playa. Al no poder andar, permaneció mucho tiempo a su lado con la cola lamiendo el agua, frotando las manos del joven y dándole calor con su cuerpo. Hasta que un murmullo de voces que se aproximaban la obligaron a buscar refugio en el mar.-¡Corran! ¡Corran! -gritaba una dama de forma atolondrada- ¡Hay un hombre en la playa! ¡Está vivo! ¡Pobrecito...! ¡Ha sido la tormenta...! ¡Llevémoslo al castillo! ¡No! ¡No! Es mejor pedir ayuda...La primera cosa que vio el joven al recobrar el conocimiento, fue el hermoso semblante de la más joven de las tres damas.-¡Gracias por haberme salvado! -le susurró a la bella desconocida.La Sirenita, desde el agua, vio que el hombre al que había salvado se dirigía hacia el castillo, ignorante de que fuese ella, y no la otra, quien lo había salvado. Pausadamente nadó hacia el mar abierto; sabía que, en aquella playa, detrás suyo, había dejado algo de lo que nunca hubiera querido separarse. ¡Oh! ¡Qué maravillosas habían sido las horas transcurridas durante la tormenta teniendo al joven entre sus brazos!Cuando llegó a la mansión paterna, la Sirenita empezó su relato, pero de pronto sintió un nudo en la garganta y, echándose a llorar, se refugió en su habitación. Días y más días permaneció encerrada sin querer ver a nadie, rehusando incluso hasta los alimentos. Sabía que su amor por el joven capitán era un amor sin esperanza, porque ella, la Sirenita, nunca podría casarse con un hombre. Sólo la Hechicera de los Abismos podía socorrerla. Pero, ¿a qué precio? A pesar de todo decidió consultarla.-¡...por consiguiente, quieres deshacerte de tu cola de pez! Y supongo que querrás dos piernas. ¡De acuerdo! Pero deberás sufrir atrozmente y, cada vez que pongas los pies en el suelo sentirás un terrible dolor.-¡No me importa -respondió la Sirenita con lágrimas en los ojos- a condición de que pueda volver con él!¡No he terminado todavía! -dijo la vieja-. ¡Deberás darme tu hermosa voz y te quedarás muda para siempre! Pero recuerda: si el hombre que amas se casa con otra, tu cuerpo desaparecerá en el agua como la espuma de una ola.-¡Acepto! -dijo por último la Sirenita y, sin dudar un instante, le pidió el frasco que contenía la poción prodigiosa. Se dirigió a la playa y, en las proximidades de su mansión, emergió a la superficie; se arrastró a duras penas por la orilla y se bebió la pócima de la hechicera. Inmediatamente, un fuerte dolor le hizo perder el conocimiento y cuando volvió en sí, vio a su lado, como entre brumas, aquel semblante tan querido sonriéndole. El príncipe allí la encontró y, recordando que también él fue un náufrago, cubrió tiernamente con su capa aquel cuerpo que el mar había traído.-No temas -le dijo de repente-. Estás a salvo. ¿De dónde vienes?Pero la Sirenita, a la que la bruja dejó muda, no pudo responderle.-Te llevaré al castillo y te curaré.Durante los días siguientes, para la Sirenita empezó una nueva vida: llevaba maravillosos vestidos y acompañaba al príncipe en sus paseos. Una noche fue invitada al baile que daba la corte, pero tal y como había predicho la bruja, cada paso, cada movimiento de las piernas le producía atroces dolores como premio de poder vivir junto a su amado. Aunque no pudiese responder con palabras a las atenciones del príncipe, éste le tenía afecto y la colmaba de gentilezas. Sin embargo, el joven tenía en su corazón a la desconocida dama que había visto cuando fue rescatado después del naufragio. Desde entonces no la había visto más porque, después de ser salvado, la desconocida dama tuvo que partir de inmediato a su país. Cuando estaba con la Sirenita, el príncipe le profesaba a ésta un sincero afecto, pero no desaparecía la otra de su pensamiento. Y la pequeña sirena, que se daba cuenta de que no era ella la predilecta del joven, sufría aún más. Por las noches, la Sirenita dejaba a escondidas el castillo para ir a llorar junto a la playa. Pero el destino le reservaba otra sorpresa. Un día, desde lo alto del torreón del castillo, fue avistada una gran nave que se acercaba al puerto, y el príncipe decidió ir a recibirla acompañado de la Sirenita. La desconocida que el príncipe llevaba en el corazón bajó del barco y, al verla, el joven corrió feliz a su encuentro. La Sirenita, petrificada, sintió un agudo dolor en el corazón. En aquel momento supo que perdería a su príncipe para siempre. La desconocida dama fue pedida en matrimonio por el príncipe enamorado, y la dama lo aceptó con agrado, puesto que ella también estaba enamorada. Al cabo de unos días de celebrarse la boda, los esposos fueron invitados a hacer un viaje por mar en la gran nave que estaba amarrada todavía en el puerto. La Sirenita también subió a bordo con ellos, y el viaje dio comienzo. Al caer la noche, la Sirenita, angustiada por haber perdido para siempre a su amado, subió a cubierta. Recordando la profecía de la hechicera, estaba dispuesta a sacrificar su vida y a desaparecer en el mar. Procedente del mar, escuchó la llamada de sus hermanas:-¡Sirenita! ¡Sirenita! ¡Somos nosotras, tus hermanas! ¡Mira! ¿Ves este puñal? Es un puñal mágico que hemos obtenido de la bruja a cambio de nuestros cabellos. ¡Tómalo y, antes de que amanezca, mata al príncipe! Si lo haces, podrás volver a ser una sirenita como antes y olvidarás todas tus penas. Como en un sueño, la Sirenita, sujetando el puñal, se dirigió hacia el camarote de los esposos. Mas cuando vio el semblante del príncipe durmiendo, le dio un beso furtivo y subió de nuevo a cubierta. Cuando ya amanecía, arrojó el arma al mar, dirigió una última mirada al mundo que dejaba y se lanzó entre las olas, dispuesta a desaparecer y volverse espuma. Cuando el sol despuntaba en el horizonte, lanzó un rayo amarillento sobre el mar y, la Sirenita, desde las aguas heladas, se volvió para ver la luz por última vez. Pero de improviso, como por encanto, una fuerza misteriosa la arrancó del agua y la transportó hacia lo más alto del cielo. Las nubes se teñían de rosa y el mar rugía con la primera brisa de la mañana, cuando la pequeña sirena oyó cuchichear en medio de un sonido de campanillas:-¡Sirenita! ¡Sirenita! ¡Ven con nosotras!-¿Quiénes son? -murmuró la muchacha, dándose cuenta de que había recobrado la voz-. ¿Dónde están?-Estás con nosotras en el cielo. Somos las hadas del viento. No tenemos alma como los hombres, pero es nuestro deber ayudar a quienes hayan demostrado buena voluntad hacia ellos. La Sirenita, conmovida, miró hacia abajo, hacia el mar en el que navegaba el barco del príncipe, y notó que los ojos se le llenaban de lágrimas, mientras las hadas le susurraban:-¡Fíjate! Las flores de la tierra esperan que nuestras lágrimas se transformen en rocío de la mañana. ¡Ven con nosotras! Volemos hacia los países cálidos, donde el aire mata a los hombres, para llevar ahí un viento fresco. Por donde pasemos llevaremos socorros y consuelos, y cuando hayamos hecho el bien durante trescientos años, recibiremos un alma inmortal y podremos participar de la eterna felicidad de los hombres -le decían.-¡Tú has hecho con tu corazón los mismos esfuerzos que nosotras, has sufrido y salido victoriosa de tus pruebas y te has elevado hasta el mundo de los espíritus del aire, donde no depende más que de ti conquistar un alma inmortal por tus buenas acciones! -le dijeron.Y la Sirenita, levantando los brazos al cielo, lloró por primera vez. Oyéronse de nuevo en el buque los cantos de alegría: vio al Príncipe y a su linda esposa mirar con melancolía la espuma juguetona de las olas. La Sirenita, en estado invisible, abrazó a la esposa del Príncipe, envió una sonrisa al esposo, y en seguida subió con las demás hijas del viento envuelta en una nube color de rosa que se elevó hasta el cielo.FIN









Thursday, July 23, 2009

El Día en que jugaron los sentimientos a las escondidas

Cuentan que una vez se reunieron todos los Sentimientos y Cualidades de los hombres en un lugar de la tierra. Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre tan loca, les propuso. "Vamos a jugar a las escondidas!" La Intriga levanto la ceja intrigada y la Curiosidad sin poder contenerse preguntó: ¿"A las escondidas"?, y ¿Cómo es eso? "Es un juego" - explicó la Locura--, en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, al primero de ustedes que encuentre ocupara mi lugar para continuar el juego. El Entusiasmo bailo secundado por la Euforia, la Alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar: La Verdad prefirió no esconderse. ¿Para que? si al final la hallaban. La Soberbia opinó: que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la Cobardía prefirió no arriesgarse. ----Uno, dos, tres, cuatro,... comenzó a contar la Locura. La primera en esconderse fue la Pereza, que como siempre se dejo caer tras la primera piedra en el camino. La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo, que, con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse, pues cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: -- ¿Que si era un lago cristalino? ideal para la Belleza. -- ¿Que si la rendija de un árbol? perfecto para la Timidez. -- ¿Que si el vuelo da la mariposa? Lo mejor para la Voluptuosidad. -- ¿Que si una ráfaga de Viento? magnifico para la Libertad. ... Así terminó por ocultarse en un rayito de Sol. El Egoísmo en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio. Ventilado, Cómodo, pero solo para el. La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris) y la Pasión y el Deseo en el centro de los volcanes. El Olvido no recuerdo donde se escondió, pero eso no es lo importante. Cuando la Locura estaba por el 999,999, el Amor aun no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado hasta que divisó una rosa y, enternecido, decidió esconderse entre sus flores. --- Un millón, contó la Locura y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la Pereza solo a tres pasos de una piedra. Después se escucho a la Fe discutiendo con Dios sobre zoología. Sintió vibrar a la Pasión y el Deseo en los volcanes. En un descuido encontró a la Envidia y, claro pudo deducir donde estaba el Triunfo. Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo. El sólito salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la Belleza. Con la Duda resulto ser mas fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aun de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos. Al Talento entre la hierba fresca, a la Angustia en una oscura cueva, a la Mentira detrás del arco iris... (mentira, estaba en el fondo del océano) y hasta al Olvido, a quien ya se le había olvidado que estaba jugando a las escondidas. Solo el Amor no aparecía por ningún sitio. La Locura busco detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta y en la cima de las montañas. Cuando estaba a punto de darse por vencida, divisó un rosal. Tomo una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto, se escucho un doloroso grito. Las espinas habían herido al Amor en los ojos. La Locura no sabia que hacer para disculparse. Lloro, Rogó, Imploró, Pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugo a las escondidas en la Tierra... "El Amor es ciego y la Locura siempre lo acompaña!"
Me encanta me dan ganas de llorar al final siempre que lo leo es que es muy lindo.




Saludos

Wednesday, July 22, 2009

The Brothers Grimm

Y si, los padres de los cuentos de hadas tienen su propia película. La traducción en español es "El secreto de los hermanos Grimm"


El aclamado director Terry Gilliam (El rey pescador, Doce monos) nos trae Los hermanos Grimm, la aventura de los legendarios escritores de cuentos, Will y Jake Grimm (Matt Damon y Heath Ledger), dos hermanos que viajan por la campiña napoleónica derrotando monstruos y demonios a cambio de algo de dinero rápido. Pero cuando las autoridades francesas se dan cuenta de su plan, los estafadores se ven obligados a luchar contra una verdadera maldición al adentrarse en un bosque encantado en el que las jóvenes doncellas desaparecen bajo misteriosas circunstancias. Muchos de sus cuentos más famosos, como La Cenicienta, Caperucita Roja y Hansel y Gretel se entremezclan en la historia con maestría, cuando los Hermanos Grimm se ven obligados a enfrentarse a todo a lo que su imaginación ha dado vida en esta épica batalla entre fantasía y realidad.

Para más información recomiendo visitar la siguiente página http://www.familia.cl/cine/grimm/grimm.htm




Tuesday, July 21, 2009

Los Cuentos de los Hermanos Grimm

Jacob Ludwig Karl Grimm (1785-1863) y Wilhelm Karl Grimm (1786-1859) eran dos hermanos nacidos en Alemania, que tenían como profesión el estudio de la filología y el folclore.
Debido a ello, recorrieron su país y fueron hablando con los campesinos, con las vendedoras de los mercados, con los leñadores, para aprender de ellos.
Iban de acá para allá, interrogaban a la gente, les pedían que buceasen en su memoria en busca de los cuentos que les contaban de pequeños, y tomaban notas inmediatamente.
Con sus investigaciones de las traiciones y de la lengua alemana ellos defendían a su país.
Los hermanos Grimm, en esos recorridos, escuchaban las leyendas que los campesinos alemanes habían oído a sus abuelos y que estos, a su vez, habían aprendido también de sus abuelos.
Se publicaron dos volúmenes y más tarde fue ampliada, se conoce como Cuentos de hadas de los hermanos Grimm. Su extraordinaria difusión ha contribuido decisivamente a divulgar cuentos como "Blancanieves", "La Cenicienta", "Hänsel y Gretel" o "Juan sin miedo". Un aspecto controvertido de este éxito es que en muchos lugares su versión escrita ha desplazado casi por completo a las que seguían vivas en la tradición oral local.Los textos se fueron adornando y, a veces, censurando de edición en edición debido a su extrema dureza. Las primeras ediciones no estaban dirigidas a un público infantil, en un principio los hermanos Grimm rehusaron utilizar ilustraciones en sus libros y preferían las notas eruditas a pie de página, que ocupaban casi tanto espacio como los cuentos mismos, en sus inicios nunca se consideraron escritores para niños sino folcloristas patrióticos. La colección de cuentos era condenada por maestros, padres de familia y figuras religiosas debido a su crudo e incivilizado contenido, ya que representaba la cultura medieval con todos sus rígidos prejuicios, su crudeza y atrocidades. Los adultos ofendidos se oponían a los castigos impuestos a los villanos. Un ejemplo se puede ver en la versión original de Blancanieves, a la malvada madrastra se le obliga a bailar con unas zapatillas de hierro ardiente al rojo vivo hasta caer muerta. Los primeros libros ilustrados fueron hechos por los editores ingleses. Una vez que los hermanos Grimm descubrieron a su nuevo público infantil se dedicaron a refinar y suavizar sus cuentos.

Hansel y Gretel es un cuento de hadas alemán, recopilado por los hermanos Grimm.La historia tal y como la conocemos de los hermanos Grimm es una versión esterilizada para la clase media del siglo XIX, pero la original era admonición de la dureza de la vida en la edad media. A causa del hambre y escasez constante de comida, el infanticidio era una práctica común en la Edad Media, y en esta historia los hermanos son dejados en el bosque para que mueran o desaparezcan porque no pueden ser alimentados.


La Cenicienta según los hermanos Grimm
La pequeña hija de un rico comerciante disfrutaba de una niñez acomodada hasta que su padre se casó con una viuda seis meses después de morir su madre. La viuda, ahora madrastra de la niña trajo a sus dos hijas a vivir en su nuevo hogar. Tanto la madrastra como las dos hermanastras le hacen la vida a la pequeña muy complicada y esta sufre inmensamente. Ella no sólo tenía que hacer trabajos sucios, sino también tenía que dormir sobre las cenizas a lado del fogón. Por esto llaman a la joven Cenicienta.
Un día el padre viaja a una feria y le pregunta a las tres jóvenes qué desean de regalo. Las dos hermanastras le piden hermosos vestidos, perlas y piedras preciosas mientras Cenicienta tan sólo desea una ramita que el padre se la trae en el sombrero a su regreso. Cenicienta siembra la ramita en la tumba de su madre y esta crece hasta convertirse en un hermoso árbol, al cual la niña le cuenta todas sus penas. Cuando ella le llora y reza al árbol, aparece sobre este un pájaro blanco que le cumple algunos deseos.
El rey invita a todas las jóvenes solteras de su reino a una fiesta de tres días para que su hijo pueda elegir una esposa. La madrastra y las hermanastras de Cenicienta no quieren que ella asista a las fiestas, por lo cual le ordena que seleccione lentejas de las cenizas. Cenicienta lo logra con la ayuda de unas palomas llamadas por el pájaro blanco.
A pesar de que Cenicienta logra seleccionar todas las lentejas, la madrastra no le permite ir a las festividades con la excusa de que no tiene un vestido adecuado. Cenicienta va a llorar a la tumba de su madre y el pájaro blanco le da zapatos y un vestido suntuoso de seda y plata. Cenicienta se pone el regalo y se va a la fiesta sin ser reconocida entre los invitados. El príncipe se enamora de ella y pregunta su nombre, pero Cenicienta logra esconderse de él. El tercer día pierde uno de sus hermosos zapatos y el príncipe manda a buscar a la dueña para poder hacerla su esposa. Aunque le pregunta al padre de Cenicienta, este no la reconoce y duda si se trataba de su hija o no.
El príncipe manda a buscar en la casa de Cenicienta y las dos hermanastras intentan sin éxito calzarse el zapato. La madrastra le aconseja a la mayor cortarse el dedo gordo y a la menor el talón, pero al pasear por la tumba de la madre de Cenicienta dos palomas las descubren.
Cenicienta, única persona a la que le calza el zapato, se casa con el príncipe y las dos hermanastras obtienen una sanción justa. Los Hermanos Grimm no escriben sobre el destino de la Madrastra malvada.